Un compresor que no arranca no está necesariamente averiado. El fallo puede estar en alimentación, contactor, sobrecarga, bornes o condiciones frigoríficas. El personal cualificado debe realizar pruebas eléctricas solo con aislamiento seguro e instrucciones del fabricante para el modelo exacto.
Descartar primero fallos eléctricos externos
Revise tensión, desequilibrio de fases cuando corresponda, fusibles, contactor, ajuste de sobrecarga y bornes. Anote si el compresor dispara, zumba, funciona poco o no recibe orden. Estos síntomas ayudan a evitar una sustitución innecesaria.
Comparar correctamente la resistencia de bobinados
Con el compresor aislado, identifique terminales según documentación y mida resistencias con instrumento adecuado. Compare fases o arranque, marcha y común según el motor. Circuito abierto, desequilibrio claro o valor incompatible requieren investigación; la temperatura afecta resistencia.
Comprobar aislamiento sin dañar electrónica
Una prueba de aislamiento puede detectar un fallo a tierra, pero solo con tensión compatible y electrónica desconectada. Siga fabricante y normas de seguridad. No alimente un compresor con aislamiento sospechoso ni puentee protecciones.
Buscar la causa antes de instalar recambio
Un bobinado quemado puede ser consecuencia de baja tensión, pérdida de fase, rotor bloqueado, retorno de líquido, sobrecalentamiento o ciclos cortos. Corrija estas condiciones antes de reiniciar. RCP puede identificar compresor y repuestos compatibles con modelo, refrigerante y aplicación completos.